Si existe algo peor que un indeseable con la música del móvil a todo volumen, son dos indeseables jugando a ver quién la tiene más larga. Y peor todavía es encontrarse en medio de tal conflicto sonoro, como fue mi caso, en un autobús nocturno de camino a la gran M.
Ellos sí que tendrían que ser tachados de malditos bastardos, y no los enfurecidos hijos de Sión. Gracias a una mezcla arrítmica de géneros musicales ejecutada desde puntos cardinales opuestos, me arrebataron sin ningún pudor treinta minutos de mi estabilidad mental, momento en el que deseaba que sus celulares estallasen en mil pedazos delante de sus ojos. ¿Es que a este tipo de personajes no se les ha ocurrido nunca comprarse unos auriculares?
Pero Dios, en su infinita sabiduría, castigó a uno de ellos sacándole la cartera de su bolsillo trasero y depositándola en el abandonado asiento. 23 gracias.
Es el karma, muchachos. Y si no que se lo digan a Pepe, el apacible trabajador de esa empresa llamada Real Madrid. En este caso fue eso, o que Casquero aprendió a hacer voodoo después de que el portugués le planchara la camiseta a patadas.
Odiad a quienes usan su móvil como guettoblaster reggaetonero. Dios también los odia. Confirmado.
Sed buenos.
sábado, 6 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
Pijos, niños y pop and roll
Se ha confirmado que Hannah Montana, artista adolescente de enorme prestigio crítico, actuará el 6 de Junio en Rock in Rio-Madrid.
Como se nos ha explicado en metodología de la investigación social, para aplicar el conocimiento científico a una materia de estudio lo primero que se ha de hacer es conceptualizar los términos sobre los que vamos a trabajar. Es decir, tenemos que tener claro lo que significa cada palabra.
Pues bien, esto mismo deberían plantearse los organizadores del evento, ya que para ellos la palabra "rock" se aleja profundamente del sentido que yo le atribuyo.
Esta década musical es una broma de mal gusto.
Como se nos ha explicado en metodología de la investigación social, para aplicar el conocimiento científico a una materia de estudio lo primero que se ha de hacer es conceptualizar los términos sobre los que vamos a trabajar. Es decir, tenemos que tener claro lo que significa cada palabra.
Pues bien, esto mismo deberían plantearse los organizadores del evento, ya que para ellos la palabra "rock" se aleja profundamente del sentido que yo le atribuyo.
Esta década musical es una broma de mal gusto.
sábado, 30 de enero de 2010
martes, 26 de enero de 2010
Where are you Scooby Doo?
Mi dilatada ausencia no ha sido fruto de la casualidad, y el exilio voluntario tampoco sería la respuesta más acertada. Mi ordenador decidió hace un mes darme una alegría y estropearse, así que hasta que no le han apretado las tuercas no he podido volver a actualizar con asiduidad. Este problema, sumado al correspondiente aislamiento navideño, tienen la culpa de la deserción. Podría haber escrito entradas desde cualquier otro lugar, pero tenía intención de reanudar la marcha del blog desde mi habitación.
¡He vuelto nena!
¡He vuelto nena!
sábado, 12 de diciembre de 2009
De camino a casa
Dicen que la vida es así...
Jugué en el casino de la desdicha
aposté mi estima y la perdí
mas no desistí
me acerqué a la ventanilla
froté mi barbilla
y obtuve más fichas
que noches tiene Madrid
Jugué en el casino de la desdicha
aposté mi estima y la perdí
mas no desistí
me acerqué a la ventanilla
froté mi barbilla
y obtuve más fichas
que noches tiene Madrid
martes, 8 de diciembre de 2009
Pandemia
Pónganse mascarillas, guantes de látex y quemen todo aquello que piensen utilizar por segunda vez. Se ha detectado una nueva enfermedad y es altamente contagiosa, sobretodo para quienes no la sufren. No estoy hablando de otra variante de gripe que nos intentar vender para que consumamos más Tamiflu, sino de una cepa que se está extendiendo como ejemplares del 20 minutos entre la población más joven. Se trata de un trastorno llamado Policitis, cuyos índices de infección se han disparado en los últimos meses. Los síntomas son simples: el enfermo, quien no presentaba con anterioridad ninguna dolencia, decide de la noche a la mañana presentarse a policía.
Es cierto que muchas personas toman esta decisión de forma sana y racional; sin embargo otras tantas parecen estar sujetas a extraños comportamientos que les obligan a actuar en masa, teniendo como objetivo una placa a la que sacar brillo.
Tranquilícese. Si algún familiar o conocido suyo ha decidido dedicarse a la defensa de la justicia, no tiene por qué estar necesariamente contagiado. Pero yo que usted me aseguraría. Tomen una muestra de su sangre y quémenla con un alambre candente: si reacciona anómalamente, aislen al infectado o bien préndanle fuego, dependiendo del nivel de estima que tengan hacia él.
¿Por qué enferma la gente? Las razones varían en cada caso, pero son dos las que soportan mayor peso teórico:
En primer lugar, el miedo a la inestabilidad. Debido a la crisis bilderbergiana en la que nos encontramos, las personas acaban siendo contagiadas por culpa de su inseguridad, lo que las empuja a buscar un futuro sólido de la mano de un trabajo remunerado por el Estado. Y si puede ser cobrando mucho y trabajando poco, mejor que mejor.
La segunda y última razón está relacionada con el grado de tontería mental que tenga el sujeto; cuanto más alto sea éste, más posibilidades tendrá de caer enfermo. Este tipo de personas creen que meterse a policía es subir un escalón social, la manera de ser alguien. Sólo un don nadie estrecho de miras puede pensar que un policía merece más respeto que un fontanero. Para ellos, ingresar en el cuerpo es la excusa perfecta para ir a noventa por ciudad, poner cara de estreñido y actuar como si fuesen sheriffs de Wichita. En definitiva, para que les paguen por continuar siendo lo que son: un atajo de flipados.
Si quieres hacerte policía, perfecto; aunque parezca lo contrario no tengo nada en contra de esta profesión. Es más, aunque padezcas Policitis aguda, te presento todos mis respetos siempre y cuando lo sufras por la primera razón. Es algo absolutamente comprensible.
En cambio, si te presentas a madero por la segunda razón, me compadezco de ti y de tu mentalidad.
No te daría ni una pistola de balines.
Es cierto que muchas personas toman esta decisión de forma sana y racional; sin embargo otras tantas parecen estar sujetas a extraños comportamientos que les obligan a actuar en masa, teniendo como objetivo una placa a la que sacar brillo.
Tranquilícese. Si algún familiar o conocido suyo ha decidido dedicarse a la defensa de la justicia, no tiene por qué estar necesariamente contagiado. Pero yo que usted me aseguraría. Tomen una muestra de su sangre y quémenla con un alambre candente: si reacciona anómalamente, aislen al infectado o bien préndanle fuego, dependiendo del nivel de estima que tengan hacia él.
¿Por qué enferma la gente? Las razones varían en cada caso, pero son dos las que soportan mayor peso teórico:
En primer lugar, el miedo a la inestabilidad. Debido a la crisis bilderbergiana en la que nos encontramos, las personas acaban siendo contagiadas por culpa de su inseguridad, lo que las empuja a buscar un futuro sólido de la mano de un trabajo remunerado por el Estado. Y si puede ser cobrando mucho y trabajando poco, mejor que mejor.
La segunda y última razón está relacionada con el grado de tontería mental que tenga el sujeto; cuanto más alto sea éste, más posibilidades tendrá de caer enfermo. Este tipo de personas creen que meterse a policía es subir un escalón social, la manera de ser alguien. Sólo un don nadie estrecho de miras puede pensar que un policía merece más respeto que un fontanero. Para ellos, ingresar en el cuerpo es la excusa perfecta para ir a noventa por ciudad, poner cara de estreñido y actuar como si fuesen sheriffs de Wichita. En definitiva, para que les paguen por continuar siendo lo que son: un atajo de flipados.
Si quieres hacerte policía, perfecto; aunque parezca lo contrario no tengo nada en contra de esta profesión. Es más, aunque padezcas Policitis aguda, te presento todos mis respetos siempre y cuando lo sufras por la primera razón. Es algo absolutamente comprensible.
En cambio, si te presentas a madero por la segunda razón, me compadezco de ti y de tu mentalidad.
No te daría ni una pistola de balines.
martes, 1 de diciembre de 2009
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